1ª Semana: El Inicio de la Huelga

La primera Guerra Mundial (1914-1918) había representado un gran impulso para el desarrollo de la industria española, y muy especialmente de la catalana. El aumento de la demanda exterior de productos (por ejemplo, de tejidos) estuvo asociado a un gran aumento de la producción de energía eléctrica. No obstante, a pesar de que la patronal había ido aumentando sus beneficios de forma exponencial, la clase trabajadora podía contemplar como sus salarios quedaban prácticamente congelados mientras se producía un aumento generalizado de los precios; incluidos los productos más básicos. En este contexto se desarrolló el gran hecho histórico del cual se cumplen cien años y que derivó en el reconocimiento de la jornada de ocho horas.

Riegos y Fuerzas del Ebro”, fundada a finales del año 1911 y conocida popularmente como “La Canadiense” debido a la procedencia de su capital, era una de las principales empresas productoras y distribuidoras de energía eléctrica en aquellos momentos. De hecho, tras absorber pequeñas empresas del sector, también se haría con el control de Tranvías de Barcelona en 1912, y de Ferrocarriles de Barcelona un año más tarde. La importancia de “La Canadiense” era clave, ya que abastecía de electricidad prácticamente a toda la industria en Cataluña.

A finales del mes de enero de 1919 la Dirección decidió convertir en fijos a varios de los oficinistas, que tenían contratos eventuales. Esta era una de las principales reclamaciones de la plantilla. No obstante, esto fue acompañado de una reducción de los salarios. Es entonces cuando los afectados decidieron organizarse sindicalmente, y la única respuesta que obtuvieron por parte de la empresa ante la amenaza de huelga fue el despido de ocho de los trabajadores que lideraban aquel movimiento. El 5 de febrero el resto de oficinistas -encargados de tareas de facturación- se declararon en huelga, todo ello en señal de solidaridad con sus compañeros despedidos. Intentaron dirigirse al gobernador civil de la provincia de Barcelona Carlos González Rothwos, sin obtener solución alguna por su parte. La única respuesta que obtuvieron fue la intervención policial, que expulsó al más de centenar de trabajadores del centro de trabajo. Es entonces cuando se unen también los trabajadores de los otros departamentos, encargados tanto de producción como de distribución de energía eléctrica. El 8 de febrero la huelga era prácticamente total en “La Canadiense”.

Detrás de todo estaba el Sindicato Único de Agua, Gas y Electricidad de la CNT. Las reclamaciones -conocidas como “bases del trabajo”- eran la readmisión de los despedidos, un aumento de sueldos y que no se tomaran represalias contra los huelguistas. No obstante, las reclamaciones acabarían yendo mucho más allá. El día 10 de febrero la empresa presentó un ultimátum para volver al trabajo bajo amenaza de despido. La huelga se extendió rápidamente en señal de solidaridad a la “Compañía de Energía Eléctrica de Cataluña”, la principal competidora de “La Canadiense”.


El primer acto que llevará a cabo CNT Barcelona en conmemoración por el centenario de la huelga de «La Canadiense» llevará por nombre: «El inicio de la huelga». Se realizará una breve presentación de las jornadas, trataremos este singular hecho histórico, algunas de las secciones sindicales de nuestro sindicato hablarán de sus respectiva luchas, y finalmente se llevará a cabo un concierto a cargo de la banda Corcó d’Alps.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *